GRAN TRIBULACIÓN 3 AÑOS Y MEDIO

En muchas otras denominaciones de cristianos se predica de una tribulación de 7 años, y que los primeros 3 ½ años son de paz y donde el anticristo vendrá a poner su nuevo orden mundial, quedando los siguientes 3 ½ años de tribulación con el resto de los sellos, trompetas y copas. Muchos lo basan en lo que nos dice el profeta Daniel en el versículo 9:24 del mismo libro; donde nos habla de las 70 semanas que están destinadas sobre el pueblo de Israel y la prevaricación del pecado sobre la tierra. Aquí les explico la real interpretación de estas semanas y su encuadre con el libro del apocalipsis.

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Daniel 9:24

Dios dio la revelación a Daniel en cuanto al pueblo de Israel, esta profecía está dirigida al pueblo de Israel, no para el pueblo gentil, ya más adelante explicare porque. Hay que entender que cada semana consta de 7 años (Levítico 25:8) es decir que Dios propuso determinar sobre Israel 490 años para cumplir esta profecía.

Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Daniel 9:25

Este tiempo se divide en dos periodos llamados Siete semanas y sesenta y dos semanas” en los cuales se da el mandamiento de restaurar y reconstruir Jerusalem y el Templo, hasta la llegada del Mesías Príncipe. Si leemos un poco de historia y la Biblia, se establece por medio de un decreto llamado “Decreto Artajerjes” en el cual el rey Artajerjes de Persia, le da la orden a Nehemías (Nehemías 2:1-8) para reconstruir la ciudad de Jerusalem, la ciudad fue reedificada en los primeros 49 años. Pasaron entonces 62 semanas equivalentes a 434 años, al final de este periodo nace Jesús en el pesebre (Isaías 9:6) y es aquí donde se cierran los dos periodos.

Cuando Jesucristo empezó su ministerio de tres años y medio, Jesús dio inicio a esta última semana profética; hizo un pacto de promesa con aquellos que creyeron en El, y lo recibieron de enviarles el Espíritu Santo cuando El regresará con Su Padre. Y a la mitad de esta última semana el Mesías fue rechazado y cortado de la tierra de los vivientes.

Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Daniel 9:26

Muchos cristianos de otras denominaciones creen que este versículo tiene relación en el Anticristo, pero este versículo se refiere a la venida de Tito (el príncipe) en el año 70 d.C. Debido al rechazo de Israel de Jesucristo, Dios pronuncio juicio sobre Israel, permitiendo a Tito que destruyera por completo a Jerusalem y el santuario. El anticristo no destruiría ni la ciudad ni el templo en el principio de su reinado de tres años y medio; el anticristo se sentará en el templo proclamándose a si mismo como “Dios”; además, al final de la tribulación, Jesucristo regresará para establecer un reino de justicia de paz y prosperidad, sin inundaciones, ni guerras, ni desolación. Jerusalem recibió el juicio en el año 70 d.C. porque rechazo a su Mesías prometido. El santuario de Israel fue destruido y sus muebles fueron llevados a Roma. La cuidad fue destruida quedando en ruinas.

Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado. Daniel 9:27

Como anteriormente les mencione, Jesucristo confirmó el pacto con muchos por media semana (tres años y medio) en su primera venida. Cuando inició su ministerio en su primera venida, encontró semillas de Abraham y confirmó el pacto de promesa con ellos. Jesucristo fue cortado a la mitad de la semana profética. Esta profecía predijo que los sacrificios y las oblaciones del Antiguo Testamento cesarían a la mitad de la última semana, o al cierre de tres años y medio. Esto se cumplió cuando Jesús se ofreció a Sí mismo como el cordero sin mancha de Dios sobre la cruz para quitar el pecado. Después de Su muerta, ya no había necesidad de que estos sacrificios y oblaciones fueran ofrecidos porque habían cubierto el pecado, pero no lo habían quitado. Ya no había necesidad para los sacrificios de animales del Antiguo Testamento, que eran tipos u obras dado que el antitipo había venido. De acuerdo con la Palabra de Dios, y a la vista de Dios, Jesucristo fue el Único que hizo que los sacrificios del Antiguo Testamento cesaran, al haberse dado a Si Mismo como ofrenda por el pecado para quitarlo de una vez por todas.

Vemos hasta aquí que las setenta semanas de la profecía de Daniel se relacionan con el trato especial de Dios con Israel, Su pueblo escogido. Dios no cuenta tiempo profético durante la edad de la iglesia. Dios detuvo su reloj profético para Israel cuando Jesucristo fue crucificado en la Cruz, y echará a andar nuevamente Su reloj profético para Israel, cuando reciba al Anticristo como su Mesías.

Todas las escrituras que se refieren al tiempo de la Gran Tribulación muestran que esta será de tres años y medio. En el libro del Apocalipsis como primer evidencia tenemos en las Escrituras para apoyar esta postura de una tribulación que durara estos 3 ½ años, se encuentra en el periodo de tiempo en la que la Ciudad de Jerusalem serpa hollada.

Y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no lo midas, porque es dado á los Gentiles; y hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. Apocalipsis 11:2

Cuarenta y dos meses es igual a tres años y medio, y la Palabra de Dios claramente que Jerusalem es la ciudad santa referida en este versículo. (Apocalipsis 11:8)

Como segunda evidencia encontramos en las Escrituras que durante el tiempo de la tribulación los dos testigos habrán de profetizar durante tres años y medio.

Y daré á mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos y sesenta días, vestidos de sacos. Apocalipsis 11:3

Estos días equivalen a tres años y medio.

Otra evidencia que tenemos en las Escrituras para decir que la tribulación es de tres años y medio la encontramos en el tiempo en que la mujer (que es Israel) será protegida sobrenaturalmente.

Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar aparejado de Dios, para que allí la mantengan mil doscientos y sesenta días. Apoc 12:6

Estos días equivalen también a tres años y medio, en los cuales será protegida y alimentada.

Como cuarta evidencia tenemos en las Escrituras que en este periodo de tribulación la bestia (el anticristo) recibirá poder para seguir adelante por tres años y medio.

Y le fue dada boca que hablaba grandes cosas y blasfemias: y le fue dada potencia de obrar cuarenta y dos meses. Apocalipsis 13:5

Después de que el Anticristo, haya salido del mar o del abismo sin fondo, recibirá poder para seguir adelante solo durante cuarenta y dos meses. Es esta otra forma de decir que su periodo de reinar sobre la tierra serpa limitado a tres años y medio.