¿Por qué lloramos?

https://i2.wp.com/espiritualidad.lasalle.es/wp-content/uploads/2015/04/llorar-03.jpg?resize=211%2C158Una de las demostraciones que el Señor nos da es el llanto el cual es una de las principales manifestaciones que ayudar a sanar el alma y el espíritu.

¿POR QUÉ LLORAMOS?

El llanto es una manifestación externa de quebrantamiento interno del corazón y espíritu. Las lágrimas ciertamente no son una demostración extraña entre el pueblo sincero de Dios. Cuando Israel desobedeció a Dios, El cumplió Sus amenazas de castigo, las cuales El había prometido en Su Torah (Ley); esto trajo como resultado el quebrantamiento del corazón del pueblo de Israel y que sus ojos se llenaran de lágrimas.

El corazón de ellos clamaba al Señor: Oh muro de la hija de Sión, echa lágrimas como un arroyo día y noche; No descanses, ni cesen las niñas de tus ojos. Lamentaciones 2:18

Durante el tiempo de castigo de Dios sobre Israel, El le dijo que llorara por sus pecados, que lo habían obligado a disciplinarla. El Salmista prometió que aquellos que siembran la preciosa simiente de la Palabra de Dios con lágrimas y oraciones segarán con gozo una cosecha de almas.

Haz volver nuestra cautividad oh Jehová, Como los arroyos en el austro. Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. Salmos 126:4-6

https://static1.squarespace.com/static/5523e0a6e4b05485b52baed3/t/588b5855bf629a6d792034a8/1485527131418/?format=750wAquellos que trabajan y aran la tierra de la mente de la gente y han de plantar la preciosa Palabra de Dios son como un granjero trabajador. Las lágrimas que derraman mientras laboran proporcionan humedad para regar la semilla. Es nuestra responsabilidad plantar las semillas de la espiritualidad, moralidad e integridad en los corazones de aquellos que viven en un mundo hostil. El proceso de guardar y nutrir estas semillas hasta que maduren y están listas para la cosecha envuelve mucho llanto, agonía, labor frustrante y mucho trabajo. Sin embargo ¡el logro del triunfo trae gozo incomparable! Además de que la cosecha de madurez espiritual en corazones y almas es un homenaje eterno a la justicia de la verdad. Así que ¡cosechemos con cantos de alegría!

El salmista también revela el respeto que Dios tiene por un corazón contrito y que llora.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Salmos 51:17

Cuando hemos pecado y le hemos fallado a Dios miserablemente, todas las escusas del mundo no nos pueden salvar. Todo lo que podemos hacer es ofrecerle a Dios un corazón verdaderamente quebrantado y contrito por el pecado y rebelión contra El, un corazón que siente el haber vituperado Su Santo Nombre.

B.R. Hicks, La Adoración Verdadera en las Demostraciones del Espíritu.